Opinión

Hablando de lealtad y traiciones… –Por Russel Canul

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Un traidor es un hombre que dejó su partido para inscribirse en otro. Un convertido es un traidor que abandonó su partido para inscribirse en el nuestro.   .;Georges Clemenceau;.   Hace tiempo que no me sentaba a plasmar letras y darle forma a un escrito. Sin embargo, después de algún tiempo de estar pensando en varios temas y en ninguno a la vez, heme aquí en este significativo y mágico mes de junio, importante por el solsticio de verano que, posee una celebración que data desde hace más de 5000 años A.C. ¿Cómo se inician estas celebraciones? Con la observación de la bóveda celeste por parte de los astrónomos-astrólogos de la época. Los primitivos habitantes, observaron que en un determinado día, el sol perdía su fuerza, la disminución de los rayos o de la luz era evidente, nuestros ancestros al desconocer la razón de este evento, pensaron que era el final de nuestro astro rey, que no volvería a salir, por tal motivo que todo lo que existía iba a desaparecer; era el final de la existencia. Ahí fue cuando empezó la historia de los rituales de adoración al sol, de las plegarias y de las oraciones, encendido de antorchas y hogueras que marcaban el símbolo de la luz, luz que ilumina la oscuridad. Estos rituales se convertirían en costumbres como hasta en la fecha ocurre en algunas instituciones, sectas, tribus etcétera. Dicen los antiguos griegos que el solsticio de verano es la puerta de los hombres, y el solsticio de invierno es la puerta de los dioses, lo profundo de la información os lo dejo de tarea. Muchos hablan sobre la traición y la deslealtad, en definitiva, esto de las traiciones suele darse en casi la mayoría de los lugares, es muy fácil afiliarse a alguna institución, partido, religión, etcétera, lo difícil está en comprometerse y ser  leal; adquirir un compromiso de crecimiento y ayudar al crecimiento de la humanidad. Durante mucho tiempo hemos observado que la mayoría de las personas se vuelve extremadamente amable y accesible antes de recibir u ostentar un cargo de cualquier índole, pero a la brevedad de que este sube, justo un día después inicia el eterno camino de la disipación de valores, educación, cortesía, y hasta del reconocimiento entre sus semejantes,  pero sobre todo, de la disipación o destrucción de la lealtad, se olvidan de quién los vio nacer, quiénes fueron sus mentores, por quiénes están en el sitio que se encuentran. Si os pidieran un ejemplo de deslealtad o traición ¿Qué sería lo primero que se os  vendría a la mente? Quizá la más conocida traición en la historia de la humanidad,  me refiero a la del apóstol Judas Iscariote, quien traicionó a su maestro Jesucristo, revelando a sus perseguidores la ubicación de dónde podrían capturarlo, pero éste sabiéndolo dejó que judas lo vendiera, este acto de Jesucristo es sinónimo de fraternidad, de amor, de LEALTAD. Lo que realmente importa, es demostrar cuán leales podemos ser,  y no cuan grandes de cargo podemos llegar a ser. Lo más importante es la familia, y si vemos el mundo como familia, a nuestros semejantes como hermanos, os daremos cuenta que podemos cambiar el mundo, podemos hacer la diferencia entre los que  nos mal gobiernan y mal manejan a la sociedad, hagamos que el género humano progrese siendo leales a nosotros mismos, a quienes nos vieron nacer, a nuestras instituciones, sobretodo… Seamos fieles a nuestros ideales.
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